La tutoría entre iguales, o cómo es una clase sin maestros

La tutoría entre iguales, o cómo es una clase sin maestros

Es un concepto muy extendido entre la comunidad educativa mundial que la interacción juega un papel muy importante en el aprendizaje. Interactuando con los demás, y también con el mundo que nos rodea, adquirimos conocimientos más profundos y desarrollamos habilidades esenciales. Precisamente en la interacción se basa la tutoría entre iguales o enseñanza entre pares, una metodología innovadora de la que nos podemos beneficiar hoy mismo.

¿En qué consiste la tutoría entre iguales?

La tutoría entre iguales es una metodología innovadora que defiende que los alumnos pueden ser mejores profesores en determinados momentos que los propios docentes. Esta afirmación se basa en que los alumnos han adquirido el conocimiento o la habilidad más recientemente. Como resultado son capaces de transmitirla a otros alumnos con eficacia, pues entienden los obstáculos que se pueden presentar y son más sensibles a los puntos de ayuda.

Además, los alumnos comparten referentes culturales, uso del lenguaje y espacios sociales. Se eliminan algunas barreras que existen entre alumno y adulto. Pero probablemente la mayor ventaja de la tutoría entre iguales es que la atención del alumno tutor se centra solamente en un alumno aprendiz, mientras que un profesor generalmente debe tratar con un grupo entero.

La tutoría entre iguales, o cómo es una clase sin maestros

¿Cómo se lleva a cabo?

El aprendizaje entre pares consiste en crear parejas de alumnos. El objetivo es que se transmita un determinado conocimiento o habilidad de uno a otro. En cada pareja hay un tutor y un aprendiz. La observación de la metodología en acción nos dice que lo ideal es que el tutor sea alrededor de dos años mayor que el aprendiz. Las parejas de la misma edad también funcionan, pero en menos casos.

Las parejas de alumnos cuentan con unas sesiones para trabajar una determinada materia. El tutor no solamente transmite el conocimiento sino que, como un profesor de verdad, hace preguntas y evalúa si el aprendiz está interiorizando la materia. Las interacciones entre los alumnos están cuidadosamente planificadas para que sean de interés y reporten beneficios a ambos alumnos.

Pero, ¿ya no es necesario un profesor en cada aula?

La tutoría entre iguales se lleva a cabo entre alumnos, pero el profesor sigue siendo un elemento imprescindible del aprendizaje. El rol del maestro es el de diseñar las actividades que los alumnos llevarán a cabo en cada sesión. También proporciona indicaciones al alumno tutor sobre cómo deben desarrollarse las sesiones. Al final del programa también evalúa los progresos de ambos alumnos en diferentes ámbitos para determinar el éxito conseguido.

Los beneficios de enseñarse mutuamente

El aprendizaje entre pares tiene muchas ventajas, aunque no es un sustituto completo de una metodología de enseñanza tradicional. Es más bien un complemento muy útil, sobre todo a la hora de repasar y afianzar conocimientos. Esta manera de aprender refuerza los hábitos de estudio y aumenta la motivación de los alumnos. Como resultado, los conocimientos se interiorizan de manera más eficiente y aumenta el promedio de calificaciones. Además, trabajar de tú a tú ayuda a los alumnos a trabajar habilidades sociales tan importantes como la empatía, el saber escuchar o el respeto entre iguales.

 

Y tú, ¿ya conocías la tutoría entre iguales? ¿Alguna vez la has puesto en práctica en tu aula? ¿Crees que sería beneficioso intentarlo? Comparte tu opinión con la comunidad de Innova&Educación.

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